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Tensión arterial normal según la edad: valores de referencia para personas mayores

28 abril 2026
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Controlar la tensión arterial es uno de los aspectos más importantes en el cuidado de una persona mayor. Un cambio brusco de presión puede provocar caídas, mareos o complicaciones cardíacas graves. En este artículo te explicamos qué valores son normales según la edad, por qué varía la tensión y qué puedes hacer para mantenerla estable en casa.

⚠️ La información de este artículo es orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Si tienes dudas sobre la tensión de tu familiar, consulta siempre con su médico.

¿Qué es la presión arterial y cómo se mide?

La presión arterial es la fuerza con la que el corazón bombea la sangre a través de las arterias. Cuando se mide, se obtienen dos valores:

  • Presión sistólica (o alta): la presión máxima, registrada cuando el corazón se contrae y expulsa la sangre.
  • Presión diastólica (o baja): la presión mínima, registrada cuando el corazón se relaja entre latido y latido.

Se expresa como dos números separados por una barra: por ejemplo, 130/80 mmHg. El primero es la sistólica y el segundo la diastólica. Hoy en día existen tensiómetros domésticos asequibles y fáciles de usar. También puedes medirla en cualquier farmacia.

Tensión arterial normal según la edad: tabla de referencia

Los valores considerados normales varían con la edad. Esta tabla recoge las referencias orientativas más utilizadas en medicina geriátrica:

🎂 Edad⬆️ Sistólica (alta)⬇️ Diastólica (baja)
60–64 añosMenos de 140 mmHgMenos de 90 mmHg
65–69 añosMenos de 140 mmHgMenos de 90 mmHg
70–79 años130–140 mmHgMenos de 90 mmHg
80–89 años140–150 mmHgMenos de 90 mmHg
90 años o más140–150 mmHgIndividualizado

Valores orientativos. El médico responsable puede establecer objetivos distintos según el estado general del paciente, su medicación y sus patologías de base.

¿Cuándo hay que preocuparse por la tensión?

Más allá de los números, hay señales concretas que indican que la tensión necesita atención médica:

  • Tensión alta (hipertensión): sistólica por encima de 160 mmHg de forma sostenida, especialmente si va acompañada de dolor de cabeza, visión borrosa o sensación de presión en el pecho.
  • Tensión baja (hipotensión): sistólica por debajo de 90 mmHg, o bajada brusca al levantarse con mareo o pérdida de equilibrio.
  • Variaciones muy frecuentes: subidas y bajadas repetidas en pocos días sin causa aparente.
  • Síntomas asociados: palpitaciones, sudoración fría, confusión o dificultad para respirar junto con tensión alterada.

¿Por qué baja la tensión arterial en personas mayores?

La tensión baja es frecuente en personas mayores y puede tener varias causas:

  • Medicamentos: antidepresivos, ansiolíticos y algunos antihipertensivos pueden reducir la presión. Es importante que el médico conozca esta predisposición antes de recetar.
  • Deshidratación: muy frecuente en mayores, especialmente en verano. Un aporte insuficiente de líquidos baja la presión con rapidez.
  • Hipotensión ortostática: bajada brusca al levantarse tras un período de reposo. Causa habitual de caídas en personas mayores.
  • Alcohol: tiene efecto vasodilatador y puede provocar bajadas importantes.
  • Síncope vasovagal: provocado por estrés intenso, susto o sobrecalentamiento.
  • Shock hipotensivo: bajada muy brusca por obstrucción del riego sanguíneo. Requiere atención médica inmediata.

Cómo ayudar a controlar la tensión arterial en casa

Estas pautas pueden incorporarse a la rutina diaria para reducir el riesgo de bajadas bruscas y mantener la tensión estable:

  • Comidas ligeras y equilibradas: evitar comidas muy copiosas, con exceso de sal o grasas saturadas.
  • Mantenerse activo: el sedentarismo empeora la circulación. Un paseo diario o ejercicio suave ayuda al corazón.
  • Levantarse despacio: especialmente tras períodos de reposo prolongados. El cambio brusco de postura es una de las principales causas de caídas.
  • Hidratarse bien: beber suficiente agua a lo largo del día, sin esperar a tener sed.
  • Posición al dormir: elevar ligeramente la cabeza puede ayudar a estabilizar la presión nocturna.
  • Comunicar siempre al médico: cualquier cambio en la tensión habitual debe conocerlo el profesional responsable, especialmente si hay medicación activa.

Cuándo el control de la tensión necesita seguimiento profesional

Las pautas anteriores ayudan, pero no sustituyen a un seguimiento clínico real. En situaciones de tensión inestable, medicación compleja o paciente con patología cardíaca de base, lo que marca la diferencia es tener un equipo que monitorice la evolución, detecte cambios y coordine con los especialistas cuando hace falta.

En Humana trabajamos con familias que cuidan a personas mayores en casa y necesitan algo más que consejos generales: criterio clínico, seguimiento continuo y alguien que esté pendiente cuando la situación cambia.

Este contenido ha sido elaborado con fines informativos y no constituye consejo médico. Ante cualquier síntoma o duda, consulta siempre con un profesional de la salud.


Si tu familiar tiene la tensión inestable o quieres que un equipo médico lleve el seguimiento desde casa, cuéntanos el caso. También puedes leer más sobre cómo acompañamos a pacientes crónicos en domicilio o cómo funciona nuestra valoración clínica inicial.